Es el tiempo de Dios 馃檹 no el nuestro

A veces pensamos que Dios est谩 “tardando” porque no se est谩 moviendo en el calendario que nosotros dibujamos. Pero la verdad es que 脡l no llega tarde, y tampoco llega “temprano” solo para cumplirnos un capricho. 脡l llega justo cuando Su prop贸sito est谩 listo y cuando nuestro coraz贸n puede sostener lo que estamos pidiendo.

Si hoy est谩s esperando una respuesta, una puerta, una provisi贸n, una sanidad, una reconciliaci贸n, una direcci贸n… respira. Dios no se olvid贸 de ti. 脡l est谩 trabajando en lo que no ves, acomodando piezas, formando car谩cter, preparando terreno, cerrando lo que te iba a herir y abriendo lo que te va a bendecir.

La espera no es castigo. Muchas veces es protecci贸n. Muchas veces es preparaci贸n. Y muchas veces es la evidencia de que lo que viene es demasiado importante como para apresurarlo.

No midas el amor de Dios por la velocidad de las cosas. M铆delo por Su fidelidad. 脡l no falla. 脡l cumple. 脡l sostiene. Y cuando llegue el momento, vas a mirar atr谩s y vas a decir: “Ahora entiendo por qu茅 ten铆a que ser as铆.”

Sigue orando. Sigue creyendo. Sigue caminando con obediencia aunque no tengas todas las respuestas.

Dios siempre llega a tiempo.

Fuente: Freddy DeAnda

Comentarios